Noticias 25-08-2015 TRIATLON - Seis triatletas madrileños en edad infantil disfrutan y aprenden en el Encuentro Nacional de Menores celebrado en Graus (Huesca)





Imagen 81 niños y niñas, al 50 por ciento, nacidos en 2001 y 2002, triatletas infantiles, han aprendido, disfrutado y respirado triatlón durante unos días en la localidad oscense de Graus, una iniciativa de la Federación Española de Triatlón, organizada por la aragonesa y convertida en el Encuentro Nacional de Menores 2015.

Un fin de semana de agosto, el del 21 al 23, han servido a estos infantiles procedentes de toda España para realizar múltiples actividades, siempre con el objetivo de fomentar la enseñanza, la convivencia, el recreo, la sociabilidad y la motivación, siempre con el triatlón como base.

Aitor Díaz Hernando, Daniel Martín Flores, Beatriz Medrano Serrano y Carmen Nevado Fabián, del Triatlón Clavería de Móstoles, Liam Beardon González, de los Diablillos de Rivas, y Raquel Bernad Calvo, del Triatlónciem de Ciempozuelos, han sido los seis infantiles madrileños presentes en Graus, acompañados como técnico de la Federación Madrileña por Eugenio Pérez de Rojas.

Otra destacada madrileña, Cecilia Santamaría, estuvo una tarde con los infantiles, compartiendo con ellos su experiencia, contándoles cómo ha ido creciendo desde las categorías inferiores hasta la actualidad, becada en la Residencia Blume, el CAR de Madrid, donde se convierte poco a poco en una de las deportistas española de élite.

Las actividades realizadas por estos jóvenes triatletas han sido revisiones de la bicicleta (reglajes, suspensión, frenos, engrasado), ruta con las propias bicicletas de montaña, actividades en el embalse de Barasona (orientación en el agua, multitransiciones, juegos por equipos), técnica de carrera (skipping, velocidad de reacción), juegos de habilidad y destreza con la bicicleta, transiciones de ciclismo a carrera a pie, gymkanas y diversas competiciones por equipos para fomentar precisamente el trabajo en equipo y la competitividad, aunque las actividades fueran lúdicas. Y para terminar, un triatlón por equipos en el que todos los componentes debían partir y llegar a meta juntos, con lo que había que ayudar a los menos fuertes, mostrar liderazgo y tratar de ganar, por supuesto.

Unos pequeños no tan pequeños a los que se han ido introduciendo en el mundo de los mayores a través de deporte, con los valores que ello conlleva de compañerismo y respeto por el rival. Una iniciativa perfecta para que estas jóvenes promesas sean realidades de la vida y del deporte en muy poco tiempo.